Trata de personas

Trata de personas: la esclavitud del siglo XXI

La trata de personas es uno de los delitos internacionales más graves y perseguidos, que se vale del engaño y las amenazas para convertir a mujeres y niños -principalmente- aunque también a hombres en esclavos, a miles de kilómetros de su lugar de origen. Este tipo de delito afecta a casi todos los países del globo, ya sea como punto de origen, como país de tránsito o como lugar de destino. Y es que, en ocasiones, las víctimas llegan a cruzar medio planeta hasta llegar al país donde serán esclavizadas, como queda reflejado en los datos provenientes de una reciente investigación que afirma que en más de 20 países de Europa, América, Oriente Medio, Africa y Asia central pudieron encontrarse víctimas de trata de personas originarias de Asia Oriental.

Trata de personas

©dualdflipflop

La ONU define la trata de personas como la captación, el transporte, el traslado, la acogida o la recepción de personas utilizando la fuerza, la coacción y la amenaza, además del engaño, el fraude o el abuso de poder.  También estaría dentro del delito de trata de personas la recepción de pagos u otros bienes con el fin de obtener el consentimiento de una persona con fines de explotación.

Aunque por todos es conocida la trata de personas con fines de explotación sexual- en 2006 casi el 80% de las víctimas de trata de personas eran explotadas sexualmente-, en realidad son los tres los principales objetivos por los que se lleva a cabo este delito:

  • Explotación laboral tanto doméstica como en campo o fábricas.
  • Explotación sexual, sobre todo para fines como la pornografía, pedofilia, prostitución forzada, turismo sexual, etc.
  • Explotación para otras prácticas lucrativas como venta de órganos, mendicidad y embarazos forzados para la adopción de niños.

Por lo que, a diferencia de lo que muchas personas piensan, no es muy difícil encontrarnos en nuestro día a día con víctimas de trata de personas siendo explotadas: peones en fábricas o en el campo, personas del servicio doméstico, camareras, manteros y lateros, prostitutas o trabajadoras de salones de masaje de tu ciudad pueden estar siendo esclavizadas en este mismo instante.

¿Cómo funcionan las bandas organizadas de trata de personas?

Existe todo tipo de tratantes que se lucran con la trata de personas, desde los que solo han cometido este grave delito de forma ocasional ayudando en el transporte hasta organizaciones delictivas internacionales con centenares de delincuentes, cuya principal actividad es reclutar víctimas para lograr explotarlas en otros paises.

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©Eddy Van 3000

Los tentáculos de estas grandes redes suelen llegar a tocar todo tipo de colectivos y empresas, cuyos servicios son necesarios para que la trata de personas pueda llegar a realizarse. Para que un negocio así pueda seguir adelante sin el acoso de los cuerpos policiales es necesario contar con infiltrados entre los funcionarios de aduanas, en agencias de viajes y de empleo, en hoteles y servicios médicos y en los distintos medios de transporte. También es necesario conocer delincuentes que sepan crear documentos falsos, tener contacto con diferentes líderes de comunidades precarias e, incluso, contar con ciertos aliados cercanos a familias con necesidades económicas que sepan ofrecer en el momento adecuado dinero por vender a su propio ser querido. Desde el primer momento las víctimas son tratadas como mercancía y así será hasta el momento de su liberación o de su muerte.

Se estima que en Europa la trata de personas es el negocio ilícito más lucrativo, estimando que, aproximadamente, los beneficios para estas mafias ascienden a más de 3.000 millones de euros al año, aunque esta cifra podría estar totalmente distorsionada por la dificultad de detección de este tipo de delito. La mayoría de organizaciones que perpetran la trata de personas están formadas mayoritariamente por hombres, aunque también es cierto que este es uno de los delitos por el que mayor número de mujeres son condenadas: muchas mujeres y niños confían más fácilmente en las promesas de una mujer que en las de un hombre.

¿Cómo reconocer una víctima de trata de personas?

Para reconocer a una posible víctima de trata de personas es necesario fijarse en el trabajo que realiza y bajo qué condiciones, en su estado físico y mental y en su capacidad de libertad de movimiento. Las víctimas de trata de personas generalmente trabajan en sectores informales o ilícitos, siendo obligadas a ejercerlo bajo coacciones o amenazas y sin recibir ningún dinero a cambio. Supuestamente, estas víctimas deben trabajar para pagar las deudas contraídas al ser trasladas al país de destino, ingentes cantidades de dinero que nunca llegan reunir. Estas personas están siempre controladas, sus residencias y lugares de trabajo están plagados de candados y cadenas que les impiden salir al exterior. No pueden decidir nada sobre su propio día a día e, incluso, son trasladadas con bastante asiduidad de ciudad una ciudad a otra.

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©RENATO LUCHINI

Normalmente no hablan el idioma del país en el que residen ni tienen en su poder su pasaporte ni documentos de identificación, contando con un limitado conocimiento sobre sus derechos y alternativas legales.

En lo referente a su salud física, estas personas suelen recibir un constante maltrato y están sometidas a un desmesurado racionamiento de comida y horas de sueño. En muchas ocasiones presentan abuso de drogas para poder aguantar largas jornadas de trabajo y han sido víctimas de abusos sexuales.

Si nos centramos en su estado psicológico, las víctimas suelen presentar miedo, depresión y sentimiento de amenaza constante sobre ellas y sus familias. Se suelen sentir atrapadas, estigmatizadas y vigiladas, aun cuando ya han sido liberadas siguen presentando síntomas de trauma, estrés, flashbacks y pérdida de memoria. También es importante mencionar que habitualmente estas personas -generalmente mujeres- suelen mantener o han mantenido una relación afectiva con su tratante principal, ya sea sentimental o de lealtad y dependencia, que las hace percibirse a sí mismas como culpables de su situación y no llegar a reconocerse como víctimas de su verdugo.

El perfil de las víctimas de trata de personas

No existe un perfil típico pero, sin lugar a dudas, las mujeres son las máximas víctimas de la trata de personas. A nivel mundial, aproximadamente el 70% de las víctimas son mujeres, el 20% son niños y el otro 10% correspondería a hombres, aunque cabe mencionar que los movimientos migratorios de los últimos años, impulsados por las crisis de refugiados vividas en Europa, está provocando que el porcentaje de niños esclavizados haya aumentado sustancialmente.

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©dualdflipflop

La gran mayoría de víctimas mujeres son chicas muy jóvenes, engañadas en sus países de origen con una promesa de trabajo y dinero, que acaban ejerciendo todo tipo de trabajos forzados mientras son amedrentadas con violaciones, amenazas y violencia.

Si nos centramos en los niños, el porcentaje de víctimas menores aumenta si hablamos de las regiones más pobres del mundo, como por ejemplo ciertos países de Africa, donde la trata de personas se centra en los menores. Estos son utilizados para mendigar, para realizar pornografía infantil o para prostituirse. También pueden verse reclutados con fines laborales o como soldados en zonas de conflicto.

Por último, los hombres también son víctimas de trata de personas aunque su prevalencia sea mucho menor que la de niños y mujeres. Los hombres se ven esclavizados en trabajos forzosos, venta ambulante, reclutamiento de soldados y mendicidad forzosa en otros países distintos a el suyo.

¿Cómo se combate la trata de personas?

La trata de personas está presente en todo tipo de países y no discrimina en función del sexo o la edad. Las falsas promesas de un empleo y una vida mejor consiguen embaucar a miles de personas vulnerables cada año que solo desean un futuro mejor para ellas y sus familias. Para intentar combatirla, en el año 2000 la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó una convención contra la Delincuencia Organizada Transnacional y un protocolo específico para prevenir, reprimir y sancionar la trata de personas como instrumento jurídico único para varias naciones. En el año 2012 eran 150 los estados que compartían el compromiso de aplicar dicho protocolo aunque la forma y rigidez con la que se aplica varía mucho de uno estados a otros.

¿Qué hacer para ayudar a una víctima de trata de personas?

Como todos podemos imaginar, los protocolos y congresos no son suficiente y este grave delito aumenta cada año, viéndose beneficiado por los cientos de conflictos bélicos y problemas económicos y sociales que actualmente sacuden muchos países del mundo. Por eso es importante luchar contra la trata de personas desde cualquiera de los ámbitos de la vida cotidiana: si eres una víctima de la trata de personas o crees que alguien de tu entorno puede serlo no dudes en ponerte en contacto con las fuerzas policiales de tu ciudad o con alguna asociación especializada en este tipo de delincuencia. Si resides en España podrás exponer tu caso en la UCRIF o el SAM del Cuerpo Nacional de Policía (en el número de teléfono 091 o buscando el contacto de tu comisaría más cercana en este enlace) o en el EMUME de la Guardia Civil (el número de teléfono depende de tu localidad, en este enlace los encontrarás todos), todas ellas unidades especializadas en la trata de personas que te ayudaran.

 

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Un comentario

  • Como denunciar a los prosenetas?

    ¿como ayudar a crear unas leyes que protegan a nuestras familias del rapto, para despues prostituirlos?
    imagino que despues del rapto los llevan a otro pais lejos de suz familias.
    propuestas de ayuda y colaboracion

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